Asturias en Primavera, 2022.
1. De camino, por la provincia de Burgos.
A la altura de Aranda de Duero se puede tomar un desvío hacia Santo Domingo de Silos (Burgos), que lleva al Desfiladero de la Yecla (BU-910), donde el río ha horadado un estrecho pasillo.
Desfiladero de la Yecla |
Siguiendo esta carretera, se llega a Santo Domingo de Silos, donde viven los famosos monjes benedictinos que vendieron millones de discos de canto gregoriano. Además de asistir a misa, y escuchar cantar a los monjes, es posible visitar el claustro románico de la abadía (3,5€, los niños gratis). Sin palabras.
Claustro Santo Domingo de Silos |
2. Nieve y viento.
Para despedir el invierno subimos en funicular en Fuente Dé (Cantabria). Las entradas pueden comprarse online en su página web: https://entradas.telefericofuentede.com (17 € los adultos, 6 € los niños de 6-12 años). En apenas 4 minutos llegas hasta el famoso mirador, y desde allí es posible hacer varias rutas.
Fuente Dé |
De regreso hacia la costa paramos en Potes a comer, todavía no hay demasiada gente, aunque el ambiente turístico no abandona la localidad. Comemos una raciones en el Mesón de la Torre, sencillo pero muy rico.
3. Un balcón precioso.
La costa cantábrica en su zona límite entre Cantabria y Asturias es maravillosa, y sigue siendo una gran desconocida. La Tina Mayor y la Tina Menor están llenas de recovecos que dan a un mar de aguas brillantes de color turquesa, entre acantilados y ensenadas de suave arena.
Uno de estos lugares mágicos está en Pimiango (Asturias), entorno a la cueva rupestre del Pindal. La cueva puede visitarse, previa reserva, y tiene algunas pinturas del Paleolítico muy interesantes. Cualquier punto en el que te detengas en el Cabo de San Emeterio, te dejará sin respiración. La propia entrada a la cueva está encajada en unos acantilados desde los que puede verse la roca del Elefante. Cerca está la ermita de San Emeterio y las ruinas del monasterio de Santa María de la Tina, con unas vistas tremendas de los acantilados.
Mirador de Pimiango |
Playa de Torimbia |
5. Ruta cerca de Puentenansa.
Nos gusta desayunar en Puentenansa (Cantabria) en Panansa, que tiene una decoración muy "cuqui", una tortilla de patata para llorar y, en general, donde todo está riquísimo.
Desde allí vamos hasta Cosío donde iniciamos una ruta circular hacia Rioseco, de un poco más de 6 km. No es la ruta más espectacular de Cantabria, pero es un paseo agradable donde los niños pueden ver caballos, vacas, cabras, cerdos y gallinas.
Enlace Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/rozadio-rioseco-99892190
Camino de Rioseco |
Camino de Rioseco |
Visitamos una quesería de queso azul en Arenas de Cabrales, El Cabriteru. Primero nos explican cómo se crían las ovejas y las cabras que producen la leche para los quesos, y luego nos ofrecen una degustación de los mismos junto con sidra. La visita es entrañable, los niños disfrutan muchísimo del contacto con los animales y los dueños explican con amor como los cuidan (5€ por persona)
En nuestro camino de vuelta hacia la costa paramos en un puente colgante sobre el Río Cares.
7. El pueblo tras la cueva.
Tras desayunar en Ribadesella (Asturias) vamos a ver la Cuevona, que es el único acceso por carretera a Cuevas, un pueblo que bien merece su nombre.
La Cuevona (Cuevas) |
Después vamos a comer Fabada y Pitu de Caleya en "Posada de Granda", otro sitio para guardar. Como todavía es pronto y no tenemos ganas de volver a casa, decidimos pasar por la playa interior del Gulpiyuri:
Gulpiyuri |
- Pasear por la Franca (Asturias).
- Tomar una cerveza en la Abacería Velarde de Bustio (Asturias).
- Los nachos y la margarita de El Mejicano de Colombres (Asturias).
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